Centralita VoIP para empresas: qué es y cómo funciona

Centralita VoIP para empresas: qué es y cómo funciona

Te han dicho que tu telefonía tiene que pasar a VoIP y, con suerte, alguien te ha soltado tres siglas más para explicarlo. Este artículo va de lo contrario: entender qué hace una centralita VoIP por dentro, qué necesitas para que funcione bien y qué preguntas hacer cuando alguien te presente un presupuesto.

Qué es exactamente una centralita VoIP

VoIP significa Voice over IP: voz sobre el protocolo de internet. Una centralita VoIP es el sistema que gestiona las llamadas de tu empresa convirtiendo tu voz en paquetes de datos y enviándolos por la red, en lugar de por el par de cobre de la línea telefónica tradicional.

Dicho en corto: es la misma centralita de siempre —extensiones, transferencias, locuciones, colas— pero funcionando sobre tu conexión a internet en vez de sobre un aparato metálico colgado en la pared del cuarto de instalaciones.

La diferencia práctica no es tecnológica, es de flexibilidad. Añadir una extensión en una centralita analógica implicaba tirar cable. En VoIP es un cambio de configuración de dos minutos.

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El recorrido real de una llamada VoIP

Cuando un cliente llama a tu empresa, esto es lo que pasa entre que suena y que alguien contesta:

  1. La llamada entra en la red del operador. Si el cliente llama desde un móvil o un fijo tradicional, su voz viaja como siempre hasta el punto donde tu proveedor de VoIP la recoge.
  2. Se convierte en datos. Un códec —normalmente G.711 u Opus— digitaliza y comprime la señal de audio en paquetes muy pequeños, del orden de 20 milisegundos cada uno.
  3. El protocolo SIP decide a quién le suena. SIP es el «lenguaje» con el que la centralita establece las llamadas. Aquí se aplican tus reglas: horario, IVR, cola de espera, grupo de timbrado, desbordes.
  4. Los paquetes llegan a tu dispositivo. Un teléfono IP, la app del móvil o el softphone del ordenador reciben el flujo de audio y lo reconvierten en sonido.
  5. Se registra todo. Quién llamó, a qué hora, cuánto duró, quién lo cogió y si quedó sin atender. Ese registro es la parte que más echan de menos las empresas que vienen de una centralita antigua.

Todo eso ocurre en menos de medio segundo. Y lo importante para ti: los pasos 3 y 5 son los que dejan de estar en un aparato de tu oficina y pasan a estar en software configurable.

Qué necesitas de verdad para que funcione

Ancho de banda: el cálculo que casi nadie te hace

Una llamada VoIP con códec G.711 consume en torno a 100 kbps por sentido, contando la sobrecarga de protocolo. Con códecs más eficientes baja bastante. Traducido a tu oficina: diez llamadas simultáneas necesitan alrededor de 1 Mbps de subida dedicado.

Cualquier fibra empresarial actual cubre eso sin pestañear. El problema nunca es la cantidad de ancho de banda, es quién se lo come: una copia de seguridad en la nube lanzada a las once de la mañana o un equipo entero en videollamada pueden degradar la voz aunque el contador de megas diga que vas sobrado. Por eso importa priorizar el tráfico de voz en el router (QoS), no contratar más megas.

Dispositivos: no tienes que tirar nada a la basura

Hay tres formas de hablar por una centralita VoIP y se pueden mezclar dentro de la misma empresa:

  • Teléfono IP de sobremesa. Para puestos fijos con mucho volumen: recepción, atención al cliente. Se enchufa a la red y aparece con su extensión.
  • App en el móvil. El comercial llama con el número de la empresa desde su propio terminal, y el cliente nunca ve su número personal. Es la parte que resuelve el problema de no tener ningún control sobre las llamadas que hace el equipo desde el móvil.
  • Softphone en el ordenador. Con auriculares, integrado con el CRM: llamas haciendo clic en la ficha del cliente.

Si tienes teléfonos analógicos que funcionan bien, un adaptador ATA los mantiene en servicio. Tiene sentido con máquinas de fax, porteros automáticos o teléfonos de almacén.

Numeración: te llevas tu número

La portabilidad es un derecho y no hay motivo para renunciar a tu número de siempre. El día del cambio tus clientes siguen llamando al mismo sitio; lo que cambia es lo que ocurre después de que suene.

Qué cambia el primer día

Estas son las funciones que aparecen de golpe y que en una centralita tradicional eran ampliaciones de pago o directamente imposibles:

  • Horarios reales. La centralita sabe que a las 18:00 se cierra y actúa en consecuencia en vez de dejar sonar al vacío.
  • Colas y desbordes. Si las dos personas de atención están ocupadas, la tercera llamada espera con música o salta a otro grupo, en lugar de dar tono de ocupado. Es la diferencia entre atender y perder llamadas en horas punta.
  • Grabación. Útil para formación y para zanjar discusiones sobre qué se prometió por teléfono.
  • Estadísticas. Llamadas atendidas, perdidas, tiempo medio de espera. Datos con los que medir de verdad a tu equipo comercial.
  • Integración con tu software. Que la llamada abra la ficha del cliente en el CRM o el ERP en lugar de obligar a buscarla a mano.

Los tres motivos por los que alguien te dirá que «el VoIP suena mal»

Es una queja habitual y casi siempre tiene la misma causa: no es la tecnología, es la instalación.

  1. Wifi en vez de cable. La voz es muy sensible a las microinterrupciones. Un teléfono IP conectado por wifi a través de tres tabiques dará cortes. Por cable, no.
  2. Router doméstico. Los equipos de consumo gestionan mal cientos de paquetes pequeños por segundo y no priorizan la voz. Un router empresarial con QoS resuelve el 80% de las quejas de calidad.
  3. Nadie configuró la red. El VoIP funciona en cuanto lo enchufas, y ahí está la trampa: parece que ya está terminado. Sin priorización de tráfico ni un mínimo de diseño de red, funciona hasta el primer día de mucho volumen.

VoIP, centralita virtual, telefonía IP: ¿es lo mismo?

Se usan como sinónimos y no lo son del todo. VoIP es la tecnología que transporta la voz. Telefonía IP es el servicio completo construido sobre esa tecnología. Y centralita virtual es la centralita en sí, alojada en la nube del proveedor en lugar de en tu oficina. Si quieres el detalle, lo desglosamos en centralita IP: tipos y diferencias con la centralita virtual y en qué es una centralita virtual para empresas.

En la práctica, cuando contratas una centralita virtual para tu empresa estás contratando telefonía IP con la centralita en la nube. Las tres cosas a la vez.

Preguntas rápidas sobre VOIP

¿Si se me cae internet me quedo sin teléfono?

No, si está bien montado. Las llamadas se desvían automáticamente a móviles cuando la centralita detecta que la oficina no responde. El cliente que llama no nota nada; tú sí, porque contestas desde el móvil.

¿Puedo mantener mi número fijo actual?

Sí. Se porta sin interrupción del servicio y se conserva el prefijo provincial, que sigue transmitiendo cercanía a un cliente local.

¿Cuánto tarda en estar en marcha?

En una pyme, entre dos y cinco días laborables. Lo que marca el plazo no es la tecnología, es decidir bien cómo quieres que se reparta cada llamada.

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